domingo, 22 de septiembre de 2013

Un nuevo capítulo

      


      En la vida hay que saber pasar página. No es algo fácil, hablemos en el sentido que hablemos. Cada uno necesitamos un tiempo para asimilar, comprender, analizar, pasar nuestras etapas y, finalmente guardar esos recuerdos y abrir un nuevo capítulo. 


    Ver las cosas de una manera más pausada, contenida, intentando tomar algo de perspectiva, disfrutar del momento, del "aquí y ahora". Durante mucho tiempo me ha costado entenderlo pero por suerte, estoy empezando a ponerlo en práctica. 


       Cero. es un punto de partida utópico. No se puede partir desde cero pus cada uno acumulamos experiencias que nos hacen ser, pensar y sentir de una manera determinada. Sin embargo, cero debe ser la meta desde la que volver a empezar. El pasado es importante, pero no debemos dejarnos influir por el. Su sombra es alargada y puede no ser beneficiosa en algunos momentos. 






lunes, 24 de junio de 2013

As coisas não acontecem por acaso II




"Y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? un frenesí
¿Qué es la vida? una ilusión, 
una sobra, una ficción; 
y el mayor bien es pequeño.
que toda la vida es sueño
y los sueños, sueños son"




 Grandes palabras que hacen reflexionar. Y eso, reflexionar, es lo que más hago últimamente. Hace poco más de dos años, revisando entradas antiguas, he visto que escribí algo en una situación que, aunque lejana, tiene una parte, pequeña eso sí, que refleja lo que siento. 

 Lo malo es que, en definitiva, eso que reclamaba entonces, esa visita de la Fortuna, no se produce. Envía algún rayito evanescente, efímero, de unos meses de duración. Meses maravillosos, llenos de fuerza, de capacidad ante lo adverso, de incipiente optimismo, de luz en el camino. De golpe, sin previo aviso, esa luz desaparece, torando Nix y apoderándose de todo cuanto existe. ¡Lo que cambia todo con un simple rayo de luz!

 Sin embargo, y a pesar de esta maravillosa luna llena que nos acompaña estas noches estivales -y que los cáncer conocemos bien por sus efectos-, un pensamiento aparecido del Caos se ha presentado en mi puerta. Una sensación extraña que hasta ahora no había experimentado. Una especie de voz interior, de fuerza creciente, me ha hecho plantearme que, exista o no Fortuna, esa luz no tiene que llegar de fuera, sino desde el interior. Tarea por otro lado nada fácil y que requiere de una gran Constancia y Paciencia, virtudes ambas que se han de cultivar diariamente. Nuevamente me veo en un reto que superar para superar un reto. Cíclico en mi experiencia vital.  












DETERMINACIÓN y la buena compañía de familia y amigos. 













lunes, 10 de junio de 2013

Crónica de unas noches marsicanas: versión IV.I y IV.II

Madrid,  5 y 6 de junio de 2013




Crónica de unas noches marsicanas

  Divididos los marsicanos madrileños, en la noche IV.I nos reunimos en un ambiente tedesco en el que la birra, un baso de agua, carne, patatas y aperitivos fueron raudamente devorados por los hambrientos lupi. Al día siguiente la Plaza de Santiago nos esperaba. Terraza, más birra, tintos de verano y el mismo instinto devorador de viandas. Lenguas trabadas por los efluvios etílicos dieron rienda suelta a las, bauticémoslas por fin MARSICANADAS. 

  Nuestro siempre bien recordado Max apareció con su amigo Berg-a que, al parecer, también interesa a algunas marsicanas de pro. Los Camisas Negras se la baten (la ciolla) mientras realizan un bien merecido putitour por Andalicúa buscando a María de la Inmersión. Al no aparecer ésta, nuestros intrépidos protagonistas fueron seducidos por le troione, al grito de lo cual otros miembros marsicanos acudieron raudos a la cita. 

   Como conclusión, risas, risas y más risas. 

                                                  



¡¡VIVA LA MÁRSICA!!


Crónica de una noche marsicana III

Madrid, 29 de mayo de 2013
(tanto desde la última quedada?)




Crónica de una noche marsicana III

  Citados en un noble palacio, un grupo de marsicanos quedan para cenar en casa de su egregia anfitriona. Vino, canapés y flores frescas decorando la estancia nos acompañaban. tras ponernos al ía, una opípara cena, en la que el vino seguía presente en nuestras copas. Productos exóticos traídos allende los mares, como los zríticos y los cherrys anaranjados (kumquats) comenzaron a ser degustados por nuestras lenguas geográficas mientras el Reno Renaldo veía el reino de la cagalera de Bisbal. 

  Postres caseros, buena conversación -historia, arte, aquitectura, viajes...y hasta filosofía sufí- junto a la mejor de las compañías y a un señor que dormía en el salón. De nuevo, y como siempre, la mársica no defrauda. 


Crónica de una noche marsicana II

Madrid, 9 de febrero de 2013


Crónica de una noche marsicana II

Reunidos nuevamebte i lupi marsicani, esta vez al más puro estilo marcial, repetimos sitio de tapeo e incorporamos nuevos miembros a la mársica. Pensábamos que atrás habían quedado i pippoli della Russo pero, como no podía ser de otro modo, hicieron acto de presencia. y eso que había algun mago y maga que seguía haciendo desaparecer cosas de esa manera tan....particular. El "Consolador de Caseras" siguió ejerciendo de Maestro de Ceremonias y, tras la degustación de innumerables platos que pasaban por nuestra mesa, los chochos salmantinos, que son los más bonitos hicieron, también, acto de presencia. nos enteramos, además, de que se deshacen en la boca pero también en las manos. Y seguro que en otro tipo de circunstancias también. Otros seres extraños, y al parecer amigos de éstos, vinieron a hacer una visita: los látigos cepa. 

Amenizada la noche con semejantes especímenes, terminamos cerrando el bar típico de las noches marsicanas. Y siempre recordando grandes momentos y echando de menos a otros lupi. 

Crónica de una noche marsicana I



   Iniciamos una nueva tradición: las Crónicas de una noche marsicana. La mársica es una región del sur de Italia en la que la flora y la fauna tienen una especial presencia. De entre todos, destacan los lobos carsicanos (lupi marsicani) que nosotros, avezados estudiantes de la lengua de Dante Alilghieri, extrapolamos en nuestras personas para crear así un grupo de amigos que acumulan experiencias y buenos momentos. 


He aquí la primera de ellas. 

Madrid, 12 de enero de 2013 


Crónica de un noche marsicana


Tapas, vinos, dopocagnete, risas y, sobre todo, i pippoli della Russo, el zumo de nabo antidepresivo de 'El Litri' y muchos magos y magas que, a parte de lo que hacen desaparecer, provocan risas, comentarios mil y mucho buen rollo marsicano. Te vamos a echar de menos Alessia, pero ni Portugal, ni España ni Italia se van a mover de donde estan. Y los lupi marsicani pueden hacer reuniones en cualquier lugar!!!

martes, 7 de mayo de 2013

As coisas não acontecem por acaso

   

Llevo muchos meses sin actualizar este rincón. No he tenido ni ganas ni, sobre todo, fuerzas para poder escribir. He podido disfrutar de unos meses extraordinarios, que no cambiaría por nada del mundo, seguidos de un largo periodo de apatía, desidia, desánimo y melancolía. He podido aprender, desde mi última entrada, no sólo de mí mismo, sino de muchas personas que son muy importantes para mí. He podido descubrir cosas fantásticas de gente extraordinaria y, sobre todo, darme cuenta de que, lejos de lo que algunas personas -y a veces yo mismo- creen, tengo unas convicciones y una manera de ver las cosas lo suficientemente fuerte como para llevarlas a cabo en cualquier circunstancia. He aprendido que tengo a mi alrededor gente maravillosa que me quiere, me apoya y se preocupa por mí. Que tengo que dejar ver más aquello que me sucede. Ignorar a aquellas personas necias, execrables y aciagas, aquellas que finjen amistad, que lastran mi día a día, mis pensamientos. A todas esas personas, que en absoluto se merecen el más mínimo pensamiento por mi parte, también quiero darles las gracias por hacerme comprender que, aunque el camino está lleno de mediocres de espíritu, gente que hace de la bajeza su forma de vida y que quiere contagiar su mal rollo allá por donde pasan, hay gente sensacional que a su lado brillan aún más. 


Son esas personas las que merecen la pena, las que nos facilitan el día a día, con las que compartir mil momentos buenos y malos. Personas sencillas, limpias de corazón y espíritu, agradables, sinceras. Cada día valoro más la sinceridad. Son ellas las que nos llenan el camino de luz y nos visten con el mejor de los complementos: una sonrisa

     
He aprendido que, al menos en mi vida, una gran parte de las casualidades no son tal. De serlo, hay casualidades muy bonitas en mi vida. 


Gracias a todas esas casualidades. Gracias a una casualidad. 




































PS: Pocas personas me conocen. Muchas, no saben lo que se pierden.