martes, 15 de febrero de 2011

Nuevos horizontes

Ha sido una temporada dura, intensa, cambiante. Muchas cosas las que me gustaría contar, los pensamientos que me han quitado el sueño. Lo que resume perfectamente lo acaecido durante las dos últimas semanas se expresó genialmente de esta forma:







Atrás quedaron, al menos de momento, las ceremonias palaciegas en las que las carrozas, los caballos, la recepción de embajadores, la presencia de Su Majestad o la música militar de la Guardia Real alegraban las mañanas de investigación y provocaban una sonrisilla alegre.





Ahora, de todas las cosas pendientes a corto plazo espero llegar a buen puerto tras mis exámenes de italiano perche voglio registrare al livello successivo. Ya sabeis quienes me conoceis que mi interés por todo lo relacionado con la Historia de Italia me ha fascinado -vale, excluyendo el Imperio Romano- y desde este momento más aún, pues mi Tesis Doctoral -de la que hablaré en su momento- está relacionada directamente con el modelo virreinal italiano dentro de sistema imperial español.



Además, han tenido lugar las fiestas de invierno en mi pueblo, en honor al armenio San Blas. Es una verdadera lástima que no tengo en mi poder, aún, instantáneas de la Fiesta de Disfraces que inaugura el intenso fin de semana, porque muchos os quedariais boquiabiertos y ojipláticos. Una de las mejores cosas que ha tenido el primer fin de semana de febrero ha sido el buen tiempo del que hemos podido disfrutar por tierras castellanas algo que, particularmente, me encanta. Pasear por esos caminos con un tiempo primaveral y disfrutar de una noche de gélido y recio invierno castellano, de esas que cuando inspiras, notas cómo el aire frío llega hasta tus pulmones. Bien es cierto que este año ha sido un inconveniente por razones que no vienen al caso.




Y lo mejor de todo es que sólo estamos a mediados de mes, con algunos acontecimientos que van a merecer mucho la pena.

También es un mes de recuerdos, intensos, de gente que ya se fue y que, a pesar de ello, sigue muy presente en mi día a día.